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Hogar & estilo

“Tiny Houses” – Pequeños grandes hogares

Las minicasas están de moda y, para muchos, reflejan un auténtico estilo de vida. Lejos del más (alto), más (rápido) y más (lejos), para ir hacia el menos, hacia la conciencia y la sostenibilidad. Y para lograr crear sensación de amplitud entre esas cuatro paredes, es esencial que los propietarios sepan elegir muy bien los muebles, el suelo y el lugar en el que se quiera colocar.


¿Qué es una Tiny House?  

En inglés, tiny significa pequeño y es que las Tiny Houses son casas realmente diminutas, de muy pocos metros cuadrados. No está definido cuántos metros cuadrados debe tener una casa para ser considerada tiny. En general, las minicasas cuentan con una superficie inferior a los 50 m2. Reciben nombres distintos en función del país, pero todos hacen referencia a su reducido tamaño. Y hablando de tamaño, al ser tan pequeñas, estas casas no precisan de terrenos grandes, sino que se pueden instalar tranquilamente entre dos inmuebles, en el jardín o incluso en el tejado, según lo que disponga la legislación correspondiente. Los amantes de la libertad, además, tienen la opción de montar sus cuatro paredes en un remolque y cambiar de entorno cual nómada moderno.

Las minicasas son muy diversas y las posibilidades que ofrecen, innumerables. Pueden ser una vivienda principal, una oficina, el apartamento para las vacaciones o una casita para los invitados. Son más bien pequeñas para ser un piso de alquiler o una vivienda en propiedad, pero cada vez tienen más éxito porque son rápidas y relativamente baratas de montar, y se puede entrar a vivir en ellas casi inmediatamente. Por no hablar de la limpieza y el mantenimiento, que quedan reducidos a la mínima expresión. Para los más concienciados a nivel medioambiental, otra ventaja es el consumo energético, que suele ser muy bajo. Algunas de estas viviendas incluso se pueden equipar de tal manera que los habitantes pueden llevar una vida totalmente autárquica. Por ejemplo, se pueden instalar paneles solares, sistemas colectores de agua de lluvia o inodoros ecológicos.

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Bueno de saber
Hay un nombre que se suele asociar al movimiento de las Tiny Houses: el de la arquitecta Sarah Susanka. Nacida en Gran Bretaña, en 1997 publicó el libro «The Not So Big House – A Blueprint For the Way We Really Live», en el que se ilustra por primera vez el concepto de las minicasas.

El origen de las minicasas

La idea de vivir en un espacio y con un consumo mínimos tiene su origen en los Estados Unidos. Tradicionalmente, al otro lado del Atlántico imperaba el lema «bigger is better», cuanto más grande, mejor. Sin embargo, algunos han vuelto a la esencia. Parte de ello se debe a la crisis financiera de 2008, que dejó a muchos estadounidenses sin hogar. Durante décadas, la vivienda era un verdadero símbolo de estatus, pero hoy en día muchos consideran que la libertad y la individualidad son más importantes. Y no solo en Estados Unidos.

En Alemania, por ejemplo, son las mujeres de más de 50 años las que apuestan más por las minicasas. Se trata de mujeres que han tenido viviendas grandes que compartían con sus familias. Una vez los hijos se han hecho mayores y se han independizado, la casa les resulta más un lastre que un sueño. Una vez solas, buscan una alternativa reducida que, sin embargo, no las obligue a renunciar a la autonomía que tenían como propietarias. Optan por espacios más pequeños a conciencia, y renuncian a los muebles recargados como parte del trato. Algunos investigadores han dado nombre a esta tendencia: downsizing, una vida sin excedentes. Y, a pesar de ello, los propietarios de una Tiny House no tienen por que renunciar al lujo. Las posibilidades son muchas: desde una acogedora cabaña de madera a una pequeña smarthome. La cuestión es que el espacio será reducido. 
Así, pues, quien tenga una minicasa, deberá conocer trucos y métodos para sacar el máximo provecho a los pocos metros cuadrados a su disposición.

El diseño interior: cómo ahorrar espacio

Si hay poco espacio, tendrá que haber mucha planificación para aprovecharlo de la forma más eficiente. Será algo relevante para algo tan normal como la compra de la semana: ¿dónde vamos a guardar la comida y todos los productos? El lema reza: hay que crear espacios de almacenamiento y usarlos de manera eficiente. A la hora de amueblar una minicasa, es casi inevitable pasar por los muebles hechos a medida. Una buena alternativa a los de montaje propio son los llamados minimuebles o muebles auxiliares, como una mesa de sofá o para el teléfono, que se pueden encontrar en cualquier tienda de muebles.

Sin embargo, en la cocina sí suelen hacer falta soluciones individualizadas que permitan ampliar las superficies fácilmente o contar con suficiente espacio para comer (incluso con invitados). Lo mejor en estos casos son las mesas fijadas en la pared o las encimeras abatibles. Si no necesitamos este espacio, se pueden volver a plegar o se esconden en la pared. En la zona de comer no vamos a poner sillas, sino un banco con espacio de almacenamiento. Superficies para sentarse, cajones, estanterías... todo desmontable. Incluso cestas extraíbles. Las posibilidades para aprovechar los asientos para almacenar cosas son increíbles. La mayoría de minicasas ocupan una superficie pequeña, pero suelen ser altas. El dormitorio tiende a estar en el piso superior. Al contar con techos altos, se pueden instalar estanterías y, así, se crea todavía más espacio de almacenamiento. Cuanto más alta la estantería, más arriba deben estar colocadas las cosas que no se suelen usar regularmente.

Uno para todos: el suelo perfecto para una Tiny House

En una Tiny House hay que aprovechar toda la superficie disponible en vertical, pero la horizontal también. Y a la hora de elegir el suelo, hay que tener en cuenta un par de detalles que pueden venir bien. En un espacio pequeño, el suelo todavía influye más en la percepción que se tiene del espacio. La premisa es que se instale lo que nos guste. Sin embargo, lo ideal es que el suelo tenga una altura de montaje baja y se pueda instalar en un espacio reducido con comodidad. Hay muchas opciones, según lo que se prefiera: suelo laminado, corcho o PVC. Precisamente el PVC es un material ligero, resistente y fácil de instalar, pero suele contener plastificantes que emitan evaporaciones desagradables.

Una alternativa muy interesante que cuenta con todas las ventajas de los suelos de PVC, pero no con las desventajas, es el suelo de vinilo sin vinilo de MEISTER. Los suelos de la línea MeisterDesign. life (Link zur Produktseite) están totalmente libres de plastificantes nocivos y de PVC. En cambio, son extremadamente resistentes, independientemente del uso que le demos a nuestra minicasa. Además, se trata de un suelo hidrófugo muy apto para instalarse tanto en la zona de estar, de comer o incluso en el baño. Los amantes de la madera no tienen que renunciar a sus gustos porque todos los acabados están disponibles en efecto madera y tienen una estructura apreciable en la superficie. Los distintos tablones se pueden cortar con un cúter para adaptarlos a la longitud necesaria y, luego, se pueden instalar muy fácilmente gracias al sistema clic. Así, en un abrir y cerrar de ojos podremos instalar un suelo resistente que durará mucho tiempo.

Si se planifica edificar una minicasa, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Comprobar la normativa sobre edificación: ¿Dónde se puede construir? ¿Qué hay que tener en cuenta?
  • Ahorrar espacio en la distribución interior: ¿Qué muebles podemos comprar en una tienda? ¿Qué muebles se deben fabricar a medida?
  • Encontrar el fabricante adecuado: ¿Hay carpinteros especializados en minicasas? ¿Las minicasas que fabrican han pasado la inspección técnica?
  • Encontrar un suelo apropiado para toda la casa: ¿Debe ser un suelo especialmente resistente? ¿Se puede instalar fácil y rápido en espacios pequeños?

Bildnachweise: ©Luke Stackpoole, ©Nachelle Nocom (unsplash.com), Tiny House Diekmann

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